Llegó el día que Argentina no quería ver. Lionel Messi anunció su retiro de la selección argentina y bajó el telón de una historia de más de dos décadas con la camiseta albiceleste.
Algún día tenía que pasar. Argentina sabía que este momento llegaría, aunque probablemente nunca estuvo preparada para verlo de frente. El capitán, el ‘10’, el hombre que durante años cargó con las ilusiones de todo un país, le pone punto final a su camino con la Albiceleste.
Messi conoció prácticamente todas las caras del fútbol con Argentina. Sintió la derrota, escuchó críticas, perdió finales y hasta llegó a pensar que su historia con la selección había terminado demasiado pronto. Pero regresó. Y regresó para cambiarlo todo.
Porque aquel futbolista al que durante años le reclamaron no ganar con su país, el que se lleno de presiones, al que prácticamente le hicieron creer que no era para él ser el 10 de su selección, terminó demostrando que realmente lo anhelaba más que cualquier otro y terminó levantando la Copa América, conquistando la Finalissima y tocando el cielo, colocando la tercera estrella en su escudo en Qatar 2022.
El mismo Messi que alguna vez se fue llorando terminó llorando de felicidad.
Ahí quizá esté la verdadera grandeza de su historia.
No fue perfecta. Fue lo más humano que vivió este extraterrestre del futból.
Hubo golpes, frustraciones y noches en las que parecía que la gloria nunca iba a llegar. Pero Messí siguió jugando y haciendo su magia. Siguió buscando. Siguió poniéndose esa camiseta albiceleste hasta conseguir aquello que durante tanto tiempo pareció imposible, “que no era para él”.
El propio Messi resumió su despedida con una frase tan sencilla como contundente: “Me vacié, ya no tengo más para dar”. En su mensaje explicó que siente haber entregado todo por la Albiceleste y que llegó el momento de dejarle espacio a una nueva generación. Palabras que, viniendo de alguien que cargó durante más de 20 años con el peso de la camiseta argentina, suenan menos a un adiós y más al último esfuerzo de un capitán que dejó absolutamente todo en la cancha.
Ahora toca imaginar algo que durante más de dos décadas parecía impensable una selección argentina sin Lionel Messi.
Vendrán nuevos nombres. Aparecerán nuevas figuras. Otro futbolista llevará algún día la camiseta número ‘10’. La pelota seguirá rodando porque el fútbol nunca se detiene. Pero no será lo mismo sin el “nene zurdo”.
Messi se va de la selección, pero deja 207 partidos y 125 goles, siendo el argentino que más veces se ha puesto la playera de su selección y ser el máximo goleador en la historia de Argentina.
Messi bailó su último tango con la selección, gracias Lionel Andrés por tu magia.
La 10 argentina se quedá sin dueño, pero la leyenda, esa ya no se va nunca.
¡Gracias Messi!



