La venganza y la búsqueda de un ejemplo para atemorizar a juzgadores son las verdaderas motivaciones de fondo del Tribunal de Disciplina Judicial que preside Celia Maya al perseguir a una funcionaria que dejó su cargo hace casi un año.
Dudo que haya una estrategia inteligente entre quienes integran esa unidad burocrática, pero habría que decirles que en realidad están impulsando un huracán mediático que muestra los abusos en el Poder Judicial de la Federación. La persecución contra Martha Eugenia Magaña López ha convertido a la ex juzgadora en un símbolo de resistencia a nivel nacional. A la señora Maya y su achichincle Vladimir Véjar, les ha resultado contraproducente la cacería.
En gran parte de los circuitos judiciales del país, grupos de trabajadores han salido a expresarse junto con jueces y magistrados de carrera. En las calles y hasta en sesiones se han manifestado muestras de solidaridad ante el atropello.
¿Qué hizo Martha Magaña? siendo jueza de distrito en Morelos ordenó frenar el procedimiento legislativo de la reforma judicial a través de una suspensión provisional de amparo.
La juzgadora incomodó al poder, tiene más de un año en retiro forzado y decidió exiliarse en España. El tribunal de disciplina le fincó dos procedimientos sancionatorios y la citó a comparecer el 8 de octubre. Atendió la audiencia vía remota, ya que sobre ella además pesa la amenaza de un juicio político. No se trata de una investigación por corrupción, nepotismo, ineficacia, ni maltrato al personal, simplemente admitió una demanda y otorgó una suspensión provisional que además fue violada, porque nunca se acató.
Celia Maya va contra Magaña por razones políticas. ¿Qué finalidad tiene el caso que cito? Amedrentar a los que quedan en funciones y advertirles sobre el atrevimiento de resolver conforme a la Constitución, es el mundo al revés.
El tema no debería dejar de indignar, porque pasarlo por alto significa normalizarlo. Sobre las ruinas de los tribunales federales sólo quedarán incondicionales que jamás resolverán contra el régimen gobernante, ni contra algunos de los corruptos operadores y ex funcionarios coludidos con el crimen organizado. ¿Saben cuantas resoluciones ha emitido la Corte en contra de los intereses del Ejecutivo en 1 año? ¡Ninguna! Olvidan deliberadamente que su responsabilidad como ministros debiera ser la imparcialidad y no la obediencia incondicional hacia quienes los apadrinaron.
Ante la ola de leyes mal hechas e inconstitucionales, el amparo dejó de tener efectividad y las acciones de inconstitucionalidad son piezas de museo. Ciertamente es desolador.
Normalizar esto señores empresarios, es peligroso y lo comento por las recientes declaraciones de José Medina Mora, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, quien dijo que la reforma judicial dejó de ser un freno para las inversiones de empresas de los Estados Unidos en México. “La incertidumbre que había hace un año por la reforma del Poder Judicial (…) ya no les afecta para tomar decisiones de invertir”, sostuvo con audacia irresponsable don José, sin entender los efectos presentes y futuros del abordaje populista en las instituciones de impartición de justicia federal.
Y aquí otro caso que muestra la tendencia. La jueza de distrito María Citlallíc Vizcaya Zamudio, fue suspendida por la inquisición de Maya como represalia por diversas resoluciones que incomodaron a autoridades morenistas en Zacatecas. Están castigando el sentido de las determinaciones judiciales para ufanarse del exterminio de la autonomía.

EDICTOS
Va una anécdota. En 2013, siendo Navi Pillay, (Premio Nobel de la Paz 2026) Alta Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU, la que fue Suprema Corte de Justicia obtuvo el premio de la materia, en reconocimiento a la labor del Alto Tribunal en la época en que fue presidida por el ministro Juan Silva Meza. La tablilla entregada por Naciones Unidas en Nueva York fue puesta en un receptáculo en la escalinata principal del edificio sede para darle más visibilidad, por acuerdo del propio pleno de togados en aquella etapa. Y como en toda posición de poder aparecen los obtusos, al llegar a la presidencia Luis María Aguilar Morales, casi a escondidas cambió de sitio el galardón a un pasillo inferior para que no luciera tanto. Sólo un recuerdo para satisfacer morbos.



